Jesucristo murió por librarnos del pecado y de la muerte.
"Porque la paga del pecado es muerte, pero el regalo de Dios es la vida eterna en
Jesucristo nuestro Señor." (Romanos 6:23)
Si alguien cree en Jesús y acepta el regalo del Señor, irá al cielo.
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su
Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida
eterna." (Juan 3:26)
Así dice la palabra de Dios.